Subida al Monte Carmelo/ Ascent of Mount Carmelo

Subida al Monte Carmelo 

 

(Acrílico sobre lienzo. 120 × 90 cm). 

Subida al Monte Carmelo forma parte de una serie compuesta por once pinturas explorando el tránsito entre violencia, vacío y trascendencia. 

La obra articula un recorrido simbólico que parte de un campo cromático denso y atmosférico —azules y veladuras que sugieren inestabilidad y tensión— para desplazarse hacia una estructura de repetición blanca que introduce ritmo, contención y silencio. Sobre este espacio emergen intervenciones matéricas en dorado que delimitan y fragmentan la superficie pictórica, funcionando como umbral entre lo visible y lo espiritual. 

El planteamiento conceptual dialoga con la tradición mística de San Juan de la Cruz, particularmente con la idea de la negación como vía de acceso a lo absoluto. En esta propuesta, el blanco no se concibe como ausencia, sino como suspensión activa: un espacio de desposesión previo a cualquier revelación. 

El dorado, lejos de operar como ornamento, actúa como elemento estructural y simbólico. Su presencia matéricamente pesada y descendente introduce una tensión entre caída y elevación, entre gravedad y aspiración espiritual. 

  

La obra propone así una lectura contemporánea del vacío: no como carencia, sino como estado de posibilidad. Un territorio donde la materia se agota para abrir paso a una experiencia de silencio y concentración. 

  

Ascent to Mount Carmelo 

 

(Acrylic on canvas. 120 × 90 cm). 

Ascent to Mount Carmelo is part of a series of eleven paintings exploring the transition between violenceemptiness, and transcendence. 

The work articulates a symbolic journey that starts from a dense and atmospheric chromatic field—blues and glazes that suggest instability and tension—and moves towards a structure of white repetition that introduces rhythmrestraint, and silence. Golden material interventions emerge from this spacedelimiting and fragmenting the pictorial surfacefunctioning as a threshold between the visible and the spiritual. 

The conceptual approach dialogues with the mystical tradition of St. John of the Cross, particularly with the idea of negation as a way of accessing the absolute. In this proposalwhite is not conceived as absencebut as active suspension: a space of dispossession prior to any revelation. 

Gold, far from operating as ornamentationacts as a structural and symbolic elementIts materially heavy and descending presence introduces a tension between falling and risingbetween gravity and spiritual aspiration. 

 

The work thus proposes a contemporary reading of emptinessnot as a lackbut as a state of possibility. A territory where matter is exhausted to make way for an experience of silence and concentration.